12/12/2006

ENSALADAS








Servida, rebosante la mesa sonríe verde la hortaliza
La roja betarraga revienta en sonrisa de ocaso.
Abrazada
El haba
Contempla su segundo máximo sueño: la entrega.
El primero, la mata.

No es casualidad,
no es verdura de supermercado y fertilizante,
esta viene de Quillota, del acre - de la raíz - del pueblo
de tierra en sandalia,
de azadón que toda aurora
silva canciones antiguas.

Lechuga de brazo al cielo,
la sonrisa del choclo,
la papa luminosa,
la pulpa encendida del tomate.
Todo regado en luna,
poco conocieron el tractor, y la mano del acero.
Nacieron bajo el sol de una Calera insomne
reclutadas,
varadas en oleajes terrestre;
embarcadas luego, en el camión de don Pancho,
esa nave que baila en el hoyo del camino pobre
cómplice la venta al mejor postor:

Mercado
de verduras esclavas.

A pesar, (sin pesar)
sonrieron rubias de sol y agua.
No pierden brillo,
agrupadas
señoriales
en cada puesto
y sin vergüenza
mostraron su mejor cara
cuando la reina de mi reino les acarició el cabello
y las montó en su carro de rueda coja.
Desorientadas
borrachas de sorpresa
conocieron la mesa, el peso del acero,
bailaron, se vistieron de fiesta,
jugaron con sus labios
rieron de sus manos,
las cebollas, los morrones
se untaron de jugo en ceremonia
y pasaron eruditas
por el sabor de su palma experta,
ella no sabe mejor cosa que el tacto,
el olor, la vista, la vida
de los sabores.

Tanto sudor, tanta lágrima
tanta lluvia pasó bajo el puente,
el torrente de ello se confunde entre paladares y lenguas.
Yo doy la vida por este rito diario
donde vuelan estos mariscos terrenales a mi mesa
y en el sabor redacto el condimento.
Percibo el jugo mineral secreto que robaron de la tierra.

2 comentarios:

La Marandua dijo...

extraordinario!!!!

Feliz Navidad tenga ud junto a su familia.

Guillermo Alejandro dijo...

Marandua:

Gracias por tus palabras, gracias por ser la dama que eres.
Nunca dejas de sorprenderme.
Feliz navidad para ti y para tu pequeño rey.