Corría un 15 de mayo, las hojas pulían sus vientos.
Ahí estaba, como guaso sin tierra, tigre sin rayas, león sin melena
Dos cuartos de hora
Medidas en litros
Me pusieron frente a un sol.
Me interrogaron
Me preguntaban por la vida
Yo solo te pensaba esa tarde de infierno
Y cada vez que corrían mi película
Les mostraba en mi frente
Como sonaban tus pasos en la hierba
No soporté ni una gota más,
no comprendían; al menos eso creí.
me inflé de ti con fuerzas para reventar de una vez y caer a tierra.
Apareciste en el ruido, me besaste
Y descendí a los infiernos de mi casa,
nuevamente,
ese abismo que me ata
para toda tu lección.
Desperté, creyéndolo sueño,
Ahora lo escribo, creyéndolo poema.
Falsedad falsa, la lógica dicta
verdadero.