No se
si juegas
o amas
o ambas
son risa
en tu idioma.
No se si aceleras la esperanza en verdes crepúsculos
o tu palabra
brama
un arpón en mi costilla
inundando mi agalla
de un agua
de sangre que te busca
como otra agua
busca el aire para
inventar olas nuevas,
y me das un respiro ahogado,
como carrera herida, como brillo acorralado.
Porque si tu corazón dice lo que ha dicho,
aprende de su ritmo
y dile que pare con este juego
que es un tobogán de sudor incompleto
un beso sin gemido ni encuentro,
una paz disfrazada de ausencia eterna.
Escucha el tambor de tu sangre,
o no juegues con este hombre
que tengo enjaulado
entre gritos y trajes
De caballero,
acorralado.