He arrugado papeles enterrándolos de miedo
He bordado versos colgándolos con tinta sin enviar por
temor a exponerme
Pero
Pasados por psiquiatras, neurólogos y chamanes,
Por maestros y aprendices
Me he dado cuenta que, de nada me sirvió en esta vida
callar cuando veía belleza,
De nada,
más que para flotar fantasías de una vida que no viví, y de
sueños que solo fueron sueños.
Y este es mi lenguaje, porque soy torpe con la mirada, pues
te veo sin mirar con los ojos derribados.
Y este es mi mensaje, porque hablo demasiado por no saber
hablar,
Y parto estos versos
pidiendo perdón
No solo a ti, sino a tu gente,
Y les digo esperando
no decirles nunca, como grito ahogado,
Que ni ellos, ni tú, ni el intenso mar concentrado en tus
ojos,
Ni el celo de tu
familia, ni los vientos que me alejan: las aulas, los ruidos, el tiempo y
espacio;
Ocultaran la belleza
incontenible que dibuja tu sombra,
Ni el brillo de tu pelo cuando volteas hasta en la luz más
tenue,
Ni a tu sonrisa iluminada que contagia el mundo de los que
aun se asombran con sus milagros.
Tu me preguntas ¿Qué
significa todo esto? ¿Qué es una divina forma de flotar por el mundo?
¿Dónde sale lo que dices, si en verdad no me conoces, si ni
sabes que pasa por mi frente?
Y yo te digo, te aseguro, que ni los astros saben porque
son astros, ni el hombre porque adora a uno o más dioses o por qué una mascota
no piensa y solo acepta el afecto de su amo. Solo se siente en el universo, en
un ojo oculto y sensible solo a esto,
y basta,
para saber que la
vida es intensa como un beso o como el miedo.
Es eso, tal como leíste, “flotar por el mundo”
lo veo
como pez en tu agua
Y yo no puedo, no sé
cómo decirlo en otro idioma, pero
insisto me disculpes,
me escudo en un síndrome diagnosticado por curanderos,
de lo malo en ello, algún día confesaré,
de lo bueno,(si es que es bueno) ver, quizás intuir lo mejor
de la gente,
ver lo divino, amiga
mía, y no poder contenerme y ser
obsesivo en ello.
Y veo, y siento a kilómetros de mar y nudos de tierra
Que respiras allá fuera en mi ventana,
Que desde tus detalles coloridos hasta el tono musical de
tus palabras
Todo
es inspiración
divina.
Yo no soy así siempre, comprende mi desvarío, tu pediste explicaciones, no quiero
ser imprudente,
Quizás en parte escribí un poema a todos
para decirte en dos
líneas que flotas por mi mundo
Quizás los astros movían sus hilos permitiéndome decir
que tu imagen sutil
es un día de sol en
forma de barco
saliendo a nuevos dominios.
(Me recuerdas que un día no existían destinos, que la vida
era sonreírle al horizonte.)
Me recuerdas que la esencia femenina aun vive en estado de
pureza inquebrantable.
Te agradezco dejar salir de mi pecho este eco que suena
como temblor cardiaco
Gracias por tu pregunta,
Una simple pregunta
que de paso a este
idioma, este único idioma que conozco
donde ya no podré decir que hace siglos no me sonrojo, a
pesar de las multitudes y las desventuras,
desnudado mi pecho y la sangre hirviendo en mi cabeza en
forma de estrellas,
En forma de lunas llenas
y mariposas
iracundas
y arcoíris expansivo
explotando
explotando
como fuego artificial
Saliendo en estos versos
con tu pregunta,
con tu simple pregunta.
Y perdóname, no me
mires
No mires malas intenciones, yo solo te explico
Yo solo doy respuesta a tu duda,
Pero ni la ciencia, ni mi arte, ni el espacio ni el tiempo
Permitirán que me atreva a luchar con este dragón que
separa mi cuerpo
Y el tuyo y un café sin relojes
Que enfríe mi rostro sonrojado,
Que haga conocernos en lo trivial de las palabras,
en lo que muestro
ser y no soy
Y en lo que dirás mientras yo solo veré en lo áureo:
belleza, tanta belleza
Que ni mi boca, ni mi lápiz, ni mis versos
Podrán tocarla o acercarse siquiera
Porque flota por el mundo,
Tal como lo dije,
superior a lo terrenal,
Hecha y dicha en otro plano y otra esencia,
Para conectar el cielo de tus ojos
Con la tierra de los míos
En suspiros
E instantes
de eternidad visible.
