11/11/2009


Querido hermano Luis Eduardo Trejo:

Antes que lea estas palabras ya habrás escuchado las de otros hermanos. Fíjate que en todas el amor se presenta con los mejores deseos para el futuro.

Intentando hacer lo mismo se me han ido horas y horas, algunas robadas al sueño y la sensación sigue siendo la misma: Las palabras no contienen el amor que te guardo, mas allá de la piel y el alma, un amor mas antiguo que nuestras propias vidas, pues proviene de algo mas trascendente que el tiempo.

Y los buenos deseos, ¿Qué buenos deseos? ¿Qué hermano en cualquier circunstancia no pretendería lo mejor para su hermano? Pero, escucha bien, me atrevo a decirte que ni la PSU, ni la universidad, ni la ingeniería ni la abogacía, ni la ciencia o las humanidades te harán sentir verdaderamente exitoso sin el complemento que ya llevas dentro, que se te ha regalado como un Don y que tus amigos y familia reconocen: tu sabia manera de vivir, tu silencio, tu discreción, tu tolerancia, tu entrega a los demás, tu sensibilidad encendida tu sencilla y profunda manera de ver las cosas.

Hermano mío, en estos tiempos de cambios he incertidumbres, cuando mas sientas que se espera mucho de ti, recuerda esto: no esperamos tanto, solo que seas, que simplemente seas el mismo que amamos y respetamos, que guardes equilibrio y paz en el alma, pues pase lo que pase seguirás siendo una luz, una pequeña y gran estrella que guíe a los que te aman. La responsabilidad que tienes en esto es nuestro mayor orgullo, lo que nos impulsa a amarte con la fuerza que va mas allá de toda razón.


11/10/2009

Bruja de Halloween



Graciosa, solitaria diáfana

Lúdica, delgada,

Mujer

mas mujer,

loca como mi locura,

bruja,

te veías

ante infieles 7 años

que te cargo sin sonido.


Ni epítetos

ni etopeyas,

brillabas

entre agujeros infinitos,

eras fiesta esa noche

mientras un séptimo sentido crecía en mi frente

llamando tu nombre milenario, permanente.


--cierra tus ojos, escucha ese verdadero, tu verdadero nombre de otro tiempo, traducido en mi voz ansiosa --


Noche de brujas,

Así conocí el conjuro de tu astro

en su forma de risa

y gritos paralelos

que besaban

nuestro único urdido

paralelo aliento.


Así, en estos días de muerte,

Rasgo mi traje, escupo el sombrero

Y con la desnudez mas desnuda

me tumbo

en la antigua arena que te guarda,

Así, con el primer dragón de nube que arrastre tus ojos aquí

rogaré aquel beso descuidado que adeudas desde aquel día.