1/19/2008

anuncio por encargo


Antes de colgar un hilo blanco entre tu silencio y el mío
No olvides que tu mar sigue ahí, donde lo dejaste.
Me encarga anunciar que te extraña,
ya no soporta su ola
que salpica donde partiste en forma de nube
embotellando mi recuerdo,
y un graznido de gaviota,
y el eco del rumor
de ciertas algas
secretas
que claman
tu forma.

Mareas embravecidas
se desquitan de tu ausencia
en cada roca
azotándolas,
gritándoles tu nombre de cristal salado,
quieren esculpir tu figura expansiva
tus pechos dormidos hasta mi beso evaporado,
tu dulce cadera que levita el paso,
tus piernas amanecidas y calidas
como arena gustosa en la impaciencia del mar.

Te insisto,
Ya me cuesta ver la playa que, insólito, aun conserva tu pisada
Ah! Tu me hablas de lo usual, tu preguntas por lo diario,
¡mientras, yo acá, como púgil de último round
contengo en diminutas manos un mar que sale de si mismo,
transformado en fauces de lobos que brincan, en dragones que escupen fuegos de espuma,
en tiros de agua enrabiada.
No me vengas con esto!, no traigas en tu boca, en la urgencia, lo profano!
Solo dale oportunidad y tiempo a este mar de deseo,
o devuelve el amanecer de sol que varó en tu pelo
ese día, que enloqueció el mar, ahí, donde lo dejaste.