
Toda acrobacia
y todo botón de beso hecho de fragancia insolente
me varan
esperando que una nave
cargada de tus manos
venga a destapar todo lo oculto
a tu regreso.
Desde ese entonces te recuerdo nítida como este lenguaje y esta forma infrahumana que tengo de quererte
en toda hora que arropa toda gana de moldear
la estrella que amasa tu brillo y que me hace retroceder en cada verso.
Porque cargas la manzana no mordida
y también esa bestia que pidió encumbrarse al grito,
ser redonda en cortejo,
presentarse con valor a este inescrupuloso domador de noche
y nodrizas y falsos dioses moribundos,
a este mago
que lo único que hace es deslumbrarse por lo simple de las cosas que de ti prosperan
y que a veces te escabullen sin palabras como una gran ola nocturna
que arrastra los secretos de la profunda oscuridad del cielo que llevamos dentro.
Yo te recuerdo.
5 comentarios:
De nuevo ha sido un placer visitar tu sitio, hermoso poema de amor, ahí esta la manzana precisamente para morderla, ya no vivimos en el paraíso así que para qué
Un mago deslumbrado por lo simple de las cosas que de su amor prosperan, una llamada a un tiempo sensual y con un oscuro cielo dentro. Un mundo lírico, el tuyo, al que, una vez más, me acerco.
ribemependros:
Agradezco tus palabras... y creeme que la manzana, una vez que se muerde, pierde su brillo y se ve su carne.
Quantum:
Respecto al cielo, Confusio decia:
" se calmo, calmo como el agua calma que refleja el cielo"
¡Yo reflejo a veces su noche!
Gracia spor tus palabras anonimo(a) amigo(a)
Guillermo, amigo,
Espero ser tu amiga, y no anónima: mi nombre para estos espacios es Quantum. Además tengo otro...
Un abrazo.
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