
En mi país, la sangre comienza a latir mas fuerte,
nos acordamos del mestizaje,
del arraigo al paraíso.
Ya no es escándalo ver en diarios
a dos chicas colgadas en un beso;
y a gusto de otros labios, en esto el mar se incluye un aplauso de ola,
es la paloma que grazna un gemido insomne,
la roca hecha arena permite escuchar
la ovación
en su ruina.
1 comentario:
El mar, el viento, la hierba o la arena, no sólo reflejan o son eco de los besos, sino que también besan a quien besa.
Un saludo muy afectuoso.
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