Contenida la eternidad en una noche,
Me saliste al paso ligera como un alga en la ola
Y tu marítima esencia
rebotó en mis castaños contornos de arena afanosa
me repetías, sin palabra ¡he vuelto!, en forma de espuma.
Después de vivir verbos tantas veces como me fue posible,
Allá, en lo profundo del mar.
Así, mis manos crecieron como un ejército de palomas
Y el viento de sus alas, eléctrico,
se adentró en tu cabello mas suelto que el mundo.
Cada dedo navegando en tu nuca sembró una flor que reía
Cada beso se ensaño con el sol que amenazaba.
Cada respiro alojó presencias de tu infancia febril.
Cada crujir de voz corrió la piedra en la ermita que encerraba
miedos, tiempos, trajes cargados de preguntas,
sables,
batallas,
vista la contienda,
las costras del alma.
Pero amiga, no temas, no pienses,
El desafío pregona que el río fluya y la balsa le siga,
el equilibrio de las cosas es precisamente sobrellevar el no tenerlo,
deja que mi respiro te contagie,
que tu pecho lata, por un segundo al ritmo del mío
y veamos que color resulta
en el amanecer tan distinto
a los que hemos presenciado,
en esta hora en que se acerca la vida
que nos toca vivir.
1 comentario:
Simplemente hermoso!!!
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