
La verdad querido amigo, tu te has convertido en un artista. Si yo te hubiese retenido acá en nuestro hogar hubiese frustrado el alto vuelo que has conseguido. (…)
Muchos por el mundo tiene esa alma de artista, capaz de ver el mundo con un ojo distinto y ser críticos de él y replantear las estructuras pictóricas en particular, y las culturales y sociales en general.
En este contexto, amado amigo, aquellos que no desarrollan el “arte” en cualquiera de sus manifestaciones terminan convirtiéndose en “Místicos”: personas que en su afán por cambiar el mundo parten por cambiarse a si mismos. Todo ello es la esencia del ser, muchos, (no todos) los caminos conducen a la idílica Roma.
(texto surgido a propósito de la lectura de la obra "Narciso y Goldmundo" de H. Hesse.)
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