3/20/2010


Ese día calló tu canción

era moneda

en pieza oscura

como última palabra

Lapida sobre lapida.


Como nunca

congeló mi lengua,

que inevitable, sordida, baña tu calma

mientras mi cielo, tu cielo,

te asecha multiplicando sus semillas de recuerdo melancólico.


Así,

llevo comprimiendo años en cada hora de cada día,

Buscando la canción que responda

Como quiero que responda,

Pero tu campo de espiga

bajó en mi un ojo de hambre

mientras calla el mundo

que no me contiene

por contenerte.


En tierra

Nazca y Continente,

tu y yo,

en mi,

Bailamos en milenarios sismos de piel renegada,

Tsunami en fluidos como sueños que toda tarde

cubre sabanas

donde a veces estás sin estar

sin querer estar,

porque estás aquí

ahora que me lees

y cuando no me lees

y me sueñas sin sueño.


Aun así,

espero sentado en tu rincón de mi ojo,

buscando la canción que responda,

como quiero que responda

y no duela.


Quizás cobre un sentido

cuando tu sentido

sea el mío.

No hay comentarios.: