1/19/2007

VIENTO



Como decirte que soy de viento
Sin caer la hoja, sin saber, sin otro hogar que el mundo.
Reflejo de la tierra y de sus tres ojos.
Concepción de luz que evitamos por temor a lo perfecto
que al fin
nos endurece
la piel ya resistente a toda hora
y a todo día
melancólico.

Como llamarte cuando me encuentre
bajo todo techo que no llama ni busca
y toda pared
que guarda
el tapiz de tu ojo ocupado,
de esa lágrima instruida al eco del silencio
y a la solitaria cabina de mi autosuficiencia.

Como evacuar tu presencia ausente,
hasta el día festivo de la única sonrisa que me queda,
hasta los últimos besos que te guardo
bajo los siete pecados de la calle
sobre lo cierto del pacto que hicimos
flotando una noche la inconsciencia.

4 comentarios:

Isabel Barceló Chico dijo...

Un poema muy interesante. Y, en conjunto, me gusta tu blog. Gracias por tu visita y saludos cordiales.

Guillermo Alejandro dijo...

Isabel Romana:
gracias por tus palabras. En verdad tu compañia es gratisima.

Recebe de mi parte un abrazo fraterno.

Karina Falcón dijo...

Yo también soy de viento, viento hidrogenado, me resuelvo y ando. ¿Acaso compartimos la misma esencia?¿Acaso como Xoco /www.aekana.net/también posees tú un pájaro azul en la cabeza? Un beso enorme!

Guillermo Alejandro dijo...

Una de las Moiras...¿O Gorgona?

¿pajaro azul? he recogido mas atardeceres en mis alas de las que pueda otro pajaro imaginar.
Amiga: siento la briza de tu viento hidrogenado; y si creo que la escencia es la misma.
Gracias por engancharte a mi vida.