A modo de experiencia, bajo un enfoque empírico, puedo decir que la naturaleza, la vida misma se gatilla en máximos y mínimos, en ciclos que en su Total es una constante, no se si un sin fin, no me da para tanto la imaginación. En ello, vamos aprendiendo. En las "crisis" de estos cambios sentimos sufrimiento cuando perdemos la noción de eternidad o no estamos tan conectados con el sentido genérico (en la paz y el amor pienso que uno se "enchufa" a este sentido), o cuando no entendemos que todo es parte de un proyecto mucho mas grande que nuestras propias concepciones.
Así, nace la medicion del tiempo y sus hitos, sus ritos, sus fechas importantes. No se si lleguemos al tiempo en que no necesitemos fechas "aparentes" para decir te quiero, o para unirnos como familia, hermanos o sociedad, lo cierto es que esto es herencia de esta concepción cíclica de la vida que tenemos; y siento que en definitiva todo tiene relación con la manera de ver la existencia en dos formas: La plenitud contante por un lado; o la locura de vivir pisando los extremos, viviendo los hitos, aprendiendo de los cambios, entrar en el tobogán de ir y venir de la risa al llanto. Me quedo con la primera, al menos lo intento, como un niño. Feliz dia del pibe para vosotros.
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